Queridos amigos y contactos todos
Hoy quiero solicitaros vuestro voto en el siguiente enlace: Vote for Maria

Como sabéis, soy Mediadora, de Acuerdos, y me honra pertenecer a la WMO- Organización Mundial de Mediación, la cual ha organizado un proyecto consistente en un Libro sobre la Mediación, y en el que se publicarán los dos artículos que he enviado si recibe los votos suficientes, de todos vosotros!
Hazlo ahora! (se cierra el viernes 31 de marzo).

Al clicar en el enlace, se abrirá vuestro correo electrónico. Es suficiente con dar a “enviar”. Tan sólo esto (podéis añadir, si lo deseáis, algún comentario, aunque con el “asunto” tal como figura (“vote for Maria”) ya es suficiente). El destinatario es Don Daniel Erdmann, Director General de la WMO.

Os indico también aquí los enlaces para que podáis acceder a la Web de la WMO www.worldmediation.org

Y consultar todos los participantes: Página general de la WMO con todos los participantes

Se trata de impulsar la Paz y Armonía entre los pueblos, a través de la Mediación.
Muchísimas gracias!

Extracto de la web de la WMO donde aparece un resumen de uno de mis artículos:

Miss Maria Soutullo Crespo (Spain): In a simplified way, the conflict is caused by an internal imbalance, usually on one side, between “reason” and “heart”. Between the “good and bad feeling”, usually caused by “good or bad conscience“. And the ADR (Alternative Disputes Resolution) models are about having the resources to restore and maintain that internal balance between “reason” and “heart,” when such conflict exceeds the individual, “within the skin” , and transcends the other party, or the environment. Because, in every part, in every human being, “from the skin inside, everything is feeling“. In order to achieve and maintain Social Peace, it would be essential to encourage the understanding of “human processes” in all citizens. The “changes”, inherent in life, since in everything that surrounds us these changes occur consistently and irremediably: “Everything is change, nothing is immutable”; “Change is the only universal ‘constant‘. Vote for Maria

y cómo funciona. Esta sección debe tomar alrededor de 5 páginas. La segunda parte del libro será la sección clave que mostrará todo nuestro conocimiento y diversidad internacional. Se pide al participante que cree un artículo sobre las características individuales de la mediación en su país. Aquí nos centramos en la singularidad específica de cada país, tales como: los sistemas tradicionales de ADRs aún en uso, la historia de la mediación o sistemas competidores, las expectativas del público en general hacia la Mediación y las singularidades culturales y/o dificultades en la ejecución de la Mediación.

Este artículo debe ser alrededor de 5 páginas

Web de la WMO www.worldmediation.org

Los participantes: Página general de la WMO con todos los participantes

A continuación, reproduzco los artículos completos, en castellano:

La importancia del Orden en las relaciones. Órdenes del Amor.
La Mediación como Paz Social. Socioterapéutica. Transformadora. Holística. Sistémica. Mediadores como Agentes de Cambio.

Un modelo de Paz Social, atendiendo a la complejidad del funcionamiento del sistema (individual-social) humano. Con “Orden sistémico”.

La mediación como “espejo” para la Paz Social, colectiva, universal, grupal, además de como método de resolución de los conflictos privados, individuales.

Re-conocer el Origen: Qué es (el) Ser Humano, cuáles son sus circunstancias? Cómo surge el conflicto?

De manera simplificada, el conflicto se produce por un desequilibrio interno, generalmente en una de las partes, entre la “razón” y el “corazón”. Entre el “buen y mal sentir”, provocado generalmente por la “buena o mala conciencia”

Y los modelos ADR (Alternative Disputes Resolution) tratan, en definitiva de disponer de recursos para restablecer y mantener ese equilibrio interno, entre la “razón” y el “corazón”, cuando tal conflicto excede del individuo, de “dentro de su piel”, y trasciende a la otra parte, o al entorno. Porque, en cada parte, en cada ser humano, “de la piel para dentro, todo es sentimiento”.

Para conseguir y mantener la Paz Social, resultaría esencial incentivar el entendimiento y la comprensión de los “procesos humanos” en todos los ciudadanos. Los “cambios”, inherentes a la vida, ya que en todo cuanto nos rodea éstos se producen de manera constante e irremediablemente: “Todo es cambio, nada es inmutable”; “el cambio es la única ‘constante’ universal”.

Estos cambios son la causa y la consecuencia del conflicto, a nivel individual, provocados por el “buen o mal sentir”. De ahí que, al comprender estos procesos en cada uno de nosotros, podremos comprender los mismos procesos cuando estén ocurriendo en las demás personas de nuestro entorno, reduciendo o evitando la incidencia, y por lo tanto, las disputas, contribuyendo así a la Paz Social.

En el “Viaje de la Vida”, todos somos compañeros de viaje, ya que “viajamos” todos a bordo de la misma nave, la Nave “Tierra”. Por tanto, hagamos el viaje agradable.

Para nosotros, y para todos los demás viajeros. Aprovechemos la Mediación como constructora de la Paz Social, de la sociedad en la que queremos vivir, estable y armónica.

Para facilitar la comprensión de los procesos, comencemos por el origen: de donde nace la vida, los Seres Humanos?

Todos llegamos a la vida a través de un padre y de una madre (todos, también los nacidos por gestación asistida), y somos esencialmente como la naturaleza a nuestro alrededor: nuestro cuerpo es materia, agua en la sangre, fuero en el sentir, y aire en los pulmones.

La ciencia consigue explicar, y medir también, ciertos procesos (algunos, aún no consigue medirlos, si bien ello no significa que no existan).

La neurociencia explica el funcionamiento cerebral. Las sinapsis, sus relaciones,…. y el comportamiento. Explica que el cerebro actual humano es fruto de las etapas de la evolución, y se compone de tres partes: El primero es el reptiliano o instintivo, el segundo es el límbico o emocional, y el tercero es el neocórtex o racional. Con estas distinciones podemos explicar ciertos comportamientos humanos.

Por otro lado, está dividido en dos hemisferios, el derecho es emocional, y el izquierdo es racional, y cada uno de estos hemisferios rige la parte opuesta del cuerpo.

Asimismo, se conocen las “neuronas espejo”, que justifican el comportamiento por imitación: los comportamientos de unos van a ser imitados por otros. Así se transmitirían los “valores” humanos, las habilidades, los principios, que son, más que innatos, construidos, en función del grupo social.

Observamos, pues, que, en una mediación, resulta conveniente atender a los subjetivo, a los sentires de la persona, además de a las circunstancias “objetivas” que puedan originar cualquier conflicto. A ello contribuyen diversas metodologías.

Algunas, como la PNL (Programación Neurolingüistica), facilita el entendimiento de esos “sentires”, y, entre otras herramientas, utiliza el sistema VAK (visual, auditivo, kinestésico –sentir-), para poder organizar las formas de comunicación de cada individuo, de llegada de información a su interior, a sus ‘mapas mentales’, y con ello entender cómo construye sus “filtros mentales”.
De esta manera, atendiendo de manera extensiva a cómo surge el conflicto dentro de nosotros, podremos atenderlo más eficazmente. Con estructura, con orden, es decir, de manera “ordenada”.

Respecto al orden, Por qué atenderlo en la Mediación?
Veamos, cómo es el orden en el Universo? Unas curiosidades:

Las matemáticas consiguen explicar ese orden, a través de los números. Por ejemplo, el número PHI (FI), también llamado Número Aureo:

Es una secuencia numérica: 1,61803398874989…… (De manera similar al número Pi, que es también una secuencia, 3,1415926….).
Se obtiene de sumar a un número el inmediatamente anterior, Sucesión Aurea, o de Fibonacci: 1,1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55,…

Así, encontramos ejemplos de ello en la naturaleza: flores con un solo pétalo, dos, tres, cinco, ocho,….., veintiuno, etc, conforme a esa secuencia.

Esta progresión, también llamada “progresión áurea”, “número de oro”,o “divina progresión”, se encuentra también en la disposición de las ramas y las hojas de las plantas y árboles, para poder aprovechar mejor la luz del sol, y el agua de lluvia, y así favorecerse todas, sin solaparse unas a otras.

Se definen de la misma manera formas geométricas, formándose, uniendo sus ángulos, una espiral también llamada “espiral áurea”, que es la forma que toman algunas conchas de moluscos, caracolas, etc, así como también la cornamenta de algunos animales, la forma de los huracanes, galaxias, etc. E igualmente en la formación de las olas, también en el vuelo de los halcones para ver en todo momento la presa, etc. (esta progresión se encuentra también presente en el arte: Partenón de Atenas, Mona Lisa, etc).

Las formas geométricas, poliedros, son los denominados “sólidos platónicos”, presentes también e identificables en la naturaleza.

Estas figuras, que confluyen en la denominada ·”Flor de la Vida”, se forman partiendo de una esfera, que se desdobla en dos, formando entre ellas la “vessica piscis”, luego tres esferas, cinco, y así sucesivamente como se ha explicado respecto a las hojas de las plantas. Y es a partir del “desdoblamiento” de esas esferas, de donde se comienzan a gestarse los embriones.

Pues bien, todo lo expuesto, permitió identificar algunos métodos para ayudar a resolver los conflictos, a través de las Metodologías Sistémicas.

En estas metodologías se atiende a las Relaciones Sistémicas: Un sistema está formado por elementos, y la sistémica atiende a las relaciones de los elementos entre sí, y entre éstos y los sistemas a los que pertenecen.
Todos formamos parte de un sistema: general, social, global, organizacional, familiar, individual… Y en ellos es primordial el sentimiento de “PERTENENCIA”

Pertenecer a un sistema significa que las partes que lo componen no son elementos aislados del mismo, sino que forman parte de él. Y se relacionan entre sí, y con el propio sistema, y con otros sistemas más grandes. Vinculación.

Los conflictos se producen por la interferencia en las relaciones, los vínculos existentes entre las diferentes partes, y entre éstas y los sistemas, próximos o lejanos.

Por lo tanto, es importante, esencial, atender al individuo como “parte integrante” del sistema al que pertenece, y no considerarle como un elemento aislado, independiente, de ese sistema. Se trata, pues, de una cuestión de “orden” (como en la naturaleza, en el cosmos).

Y el orden comienza desde el propio individuo, la persona. Comenzando por el nacimiento: toda persona llega a la vida a través de sus padres: padre y madre. Es muy importante tener esto en cuenta, a efectos de “orden sintético”.

Una vez que nacemos, comenzamos a descubrirnos a nosotros mismos, y a relacionarnos con nuestro entorno, y esas relaciones se van incrementando a medida que crecemos, ensanchándose, expandiéndose, y vamos generando el sentido de “pertenencia”, vinculándonos, a cada sistema al que ‘pertenecemos’: familiar, vecinal, pueblo, país, continente,…., así como a otros subsistemas: el grupo de amigos, colegio, entorno laboral, afinidades culturales, sociales, deportivas, políticas, etc, ect.
Es decir, que en esta “nave planetaria”, formamos, junto con todos los demás seres humanos, etc, diversidad de subsistemas. Y entre esos subsistemas y nosotros mismos, y con los demás elementos de esos sistemas, también tenemos relaciones. Y es en esas relaciones donde surge el conflicto. Los vínculos y la ‘pertenencia’. Se genera la “buena o mala conciencia” indicadas, y da lugar a desavenencias.

Porque todos, absolutamente todos, somos constructores, creadores, influyentes en el entorno, “en” y “con” esas relaciones, somos parte integrante, engranajes, y por lo tanto, cada uno de nosotros somos determinantes, en la gran maquinaria general y social que compartimos en todo el planeta.

Y, como seres vivos, cual los árboles que nos rodean, tenemos también raíces (antepasados), ramas (hermanos, parientes), y frutos (hijos, …), recibimos y traspasamos Vida.Y cumplimos una función. “Hasta la más leve brizna de hierba es imprescindible en este gran sistema”.

Esta semejanza con los árboles, permitió adecuar una estructura, denominada Genograma, que facilita la comprensión de las relaciones entre todas esas partes indicadas, y entender qué causas más o menos ocultas pueden estar siendo responsables de los efectos que sí percibimos.

De ello se ocupa la Epigenética, que es la ciencia que estudia lo que rodea al genoma, y que explica que, además de parecernos en los rasgos físicos, también heredamos de nuestros antepasados conductas y comportamientos (algo a tener muy en cuenta en las sesiones de mediación, para abordar y entender el ‘conflicto’ desde el ‘todo más grande’ que trasciende a las partes directamente implicadas en el conflicto).

Como seres humanos, tenemos una serie de necesidades que se recogen en la denominada Pirámide de Maslov, en cuya base estarían representadas las necesidades más básicas, las fisiológicas de vestido y alimento, de preservación y perpetuación de la especie, para ir ascendiendo por la pirámide –necesidades de seguridad, afecto y pertenencia, autoestima, logro intelectual, estética-, y culminar en la cúspide con la autorrealización. Ascenderemos a los valores superiores en la medida en que tengamos satisfechas las necesidades inferiores.

Para poder satisfacer esas necesidades, surgen luchas, disputas, con nuestros congéneres, e incluso con nosotros mismos, siendo una gran fuente de conflictos.

Basado en todo lo indicado, podemos entonces aplicar nuevas metodologías que facilitan la explicación de cómo los seres humanos funcionamos, entender los procesos, y ayudar a entender a los demás, comenzando por saber entendernos a nosotros mismos.

Es decir, que todos –recordemos, todos los seres humanos-, llegamos al mundo y somos un pequeño punto en la inmensidad de la vida, donde comienza la incertidumbre y los problemas, con una estructura de contenido físico, nuestro cuerpo, que integra ambas partes, masculina y femenina (indicadas en los hermisferios cerebrales: lo racional y lo emocional), heredadas de nuestros padres. Y nos encontramos compartiendo espacio, recursos, etc, con otro-s ser-es humano-s exactamente iguales que nosotros.

En ese “otro”, podemos encontrar posibilidades, un ‘espejo’ que nos ayude a solucionar –en lugar de incrementar- nuestros problemas, a encontrar lo mejor de nosotros mismos, al vernos reflejados en él, y a sanar y solventar así las incertidumbres que nos encontramos en nuestro viaje vital.

Es entonces cuando, con la ayuda de otro-s, emerge ese “espacio de convergencia”, que puede recoger y albergar la Paz Social.
De esta manera, sabremos trans-formar nuestras diferencias limitantes en potenciales motores de crecimiento, y crearemos entornos de paz, entendiéndonos, en los que vivir en plenitud, dedicando nuestros recursos y energía a fortalecer las mejores cualidades de Ser Humanos.

Que esta sea nuestra ACTITUD!!!
Para que cada uno de nosotros consigamos mantender el orden, el equilibrio, entre pensamientos y sentimientos, entre la razón y el corazón.

“Sé tú el cambio que quieras ver en el mundo”- Einstein.
“Desarrolla tu propia técnica. No intentes usar la técnica de otro. No intentes imitar mi voz o mi cadencia. Descubre tu propio ser. Es el individuo al responder al individuo.” Milton H. Erickson

María Jesús Soutullo Crespo. 2017.
mediacion@arteconciencia.eu

La importancia del Orden en las relaciones. Órdenes del Amor.
La Mediación como Paz Social. Socioterapéutica. Transformadora. Holística. Sistémica. Mediadores como Agentes de Cambio.

Un lugar específico. Pasado, presente y futuro de la Mediación
Resido en Galicia. Sanxenxo, Rías Baixas. Un país en el Suroeste de España, situado al Norte de Portugal.

PASADO. Es común en Galicia la existencia del denominado “minifundio”.

Pequeñas parcelas de terrero, a veces incluso de menos de 50 metros cuadrados.

Esta división de la superficie de la tierra cultivable, es el producto de muchos años de herencia pasando la propiedad de la tierra de padres a hijos, y dividiendo entre todos ellos las parcelas.

Ello ha generado, desde la antigüedad, infinidad de litigios y luchas en la comunidad, tanto familiares –por el reparto de la tierra, cuando algún heredero no estaba conforme-, como entre los colindantes por las discrepancias con las “líneas divisorias de las propiedades”.

La manera habitual de resolver los conflictos, era a través del denominado “Hombre Bueno”, que existía en la comunidad, y al que se acudía en el mejor de los casos para que dirimiese la controversia.

En otros casos, como en toda colectividad humana, se zanjaba la disputa a través de actos violentos, y de manera habitual se acudía a los juzgados en demanda de Justicia.

La realidad es que no se ha avanzado mucho en términos de resolución de conflictos. Podría decirse que no ha variado demasiado a través de los siglos.

PRESENTE. En cuanto a la Mediación, apenas tiene presencia, ni en Galicia como Comunidad Autónoma, ni en el resto del Estado Español.

Aunque exista la legislación exigida por la Directiva Europea, su utilización como ADR es todavía insignificante, y desconocida por la población.

Tampoco facilitan su conocimiento ciertos medios de comunicación de masas. Algunos programas de televisión dedican infinidad de horas a la retransmisión de ‘realities’ en directo o a comentarios sobre ellos, sacando a la luz cualidades humanas poco o nada deseables que, lejos de favorecer la concordia y el bienestar de la sociedad, la agitan cual avisperos embravecidos, generando más polémica e insatisfacción general.

Es por ello, que un nutrido grupo de personas, con vocación Mediadora, nos sentimos comprometidos a impulsar la Mediación como ADR, con el objetivo de facilitar y mejorar las relaciones humanas, ya sea en contextos personales, como familiares, empresariales, organizacionales, educativos, sanitarios, deportivos, etc.

Cada vez más, somos conscientes de que una buena solución pasa por una buena prevención.
Realmente, se trata de “construir”.

Decía Concepción Arenal: “Cread escuelas y se cerrarán las cárceles”.
“Para educar a un niño hace falta la tribu entera”.

“La mejor manera de hacer funcionar una cosa es sabiendo cómo funciona” Jonh MacWhiter
Cómo somos con ‘el todo’? Como surge el conflicto, como se gestionan las relaciones (con uno mismo, con los demás)?
Hipótesis: Dice una fábula que dentro de cada ser humano están “dos lobos”, uno bueno y otro dañino, que se pelean constantemente. Quién ganará? Aquel al que se alimente.

Si atendemos a “entender” al otro, a lo que emerge, a su conflicto, y si una vez solucionado lo ponemos “en beneficio” de ambas partes y de la comunidad, favoreceremos la construcción de una sociedad más armónica y civilizada.
“Dos no se pelean si uno no quiere”

Formar a toda la sociedad, implicando en ello a todos sus intervinientes (agentes sociales, educadores, y sobre todo padres, ya que “ La escuela es mi segunda casa, mas mi casa es mi primera escuela”. Y, recordemos, que la Familia es el pilar donde se asienta todo el Derecho Romano, base de muchos modelos jurídicos actuales.

*¿Podemos “extender” los beneficios de la mediación, en cuanto a la resolución de conflictos entre partes individualizadas, a la sociedad general como partes colectivas?
Somos, en toda la extensión del planeta Tierra, seres humanos, individuos relacionándonos, independientes, y a la vez “dependientes” unos de otros, formando un “todo” que abarca más allá del individuo, y más allá del grupo próximo.

FUTURO- Como colectividad, podemos aprovechar la sinergia del resultado de la mediación, y extender más allá de las partes, de ese entorno, para continuar de ese “bienestar personal” al “bienestar social”.

A través de la conocida “Pirámide de Maslov”, tenemos una buena comprensión de las necesidades personales, aquellas cuya satisfacción puede dar lugar a conflictos, en cualquiera de sus niveles.

La Inteligencia Emocional, individual, y la Inteligencia Social, colectiva, con los nuevos descubrimientos en Neurociencia, contribuirán a facilitar el entendimiento, la gestión de las emociones personales, y, a la vez, la de ese nuevo descubrimiento del “puente emocional” que se forma cuando las personas nos relacionamos.

Conocimiento al que se ha llegado al pasar del estudio de “un cerebro, en una cabeza, en un cuerpo”, a analizar “dos cerebros, en dos cabezas, en dos cuerpos interactuando a la vez”.

Es tal la potencia de ese descubrimiento, que, incluso sin comunicación verbal, podemos conseguir cambios en las otras personas, a través de la gestión eficiente de nuestro estado de ánimo, que es el que “emitimos” y “transmitimos” al entorno, y que por intervención de las “neuronas espejo” logramos proyectar e imitar a nuestros congéneres.
Con ello, tenemos una gran herramienta, y a la vez, una gran responsabilidad los mediadores, pues:

¿A que atendemos durante las sesiones de mediación? ¿Cómo nos ven las partes?
Acostumbramos a mirar “hacia afuera”, a “los otros”. Mas, ¿Nos vemos “hacia adentro”, hacia nosotros mismos?
¿Sabemos mantenernos en paz, neutros, dentro del conflicto y durante su gestión?
Tenemos ante nosotros la posibilidad de utilizar las “nuevas tecnologías”, mas, sobre todo, las “nuevas metodologías” que se utilizan en los ambientes, sobre todo empresariales, para lograr lo mejor de los equipos y personas,
Zigmunt Baugman –recientemente fallecido- acuñó el término “modernidad líquida”, así definida por la diferente consistencia de la sociedad actual con respecto a los graduales cambios de épocas pasadas.

Actualmente, podríamos hablar de “felicidad líquida”, dada la escasa consistencia que tiene para la sociedad moderna ese sustantivo.

La propuesta, por tanto, es la de unificar, en uno, varios de los esquemas que se utilizan en esos otros ámbitos citados. Realizar un “modelo base”, una estructura que reúna diversos elementos a tener en cuenta, y que sirva de esquema o guía a los profesionales de la mediación en el desempeño de su labor.
Y, apoyándose sobre ese esquema, poder conducir las sesiones de mediación, con la seguridad o tranquilidad de un soporte probado y estructurado.

Así, por ejemplo, pasar de la mera supervivencia, a la trascendencia. De la base de la pirámide, de las necesidades fisiológicas básicas, individuales, a la cúspide, el lugar de la autorrealización y del sentido de la vida, la identidad, la “misión”.

Un modelo en el que el pasado (entorno, donde y qué) estaría representado por ese nivel básico de necesidades, el presente (cómo), por los niveles intermedios (seguridad, pertenencia y libertad), y el futuro (por qué, para qué), se establecería en los niveles superiores, la “visión”.

Esos nuevos descubrimientos citados, tanto en Neurociencia como en Epigenética, y las nuevas tecnologías de medición (escáneres y resonancia funcional magnética), están permitiendo comprobar los satisfactorios beneficios de esas metodologías, algunas milenarias, como la meditación –hoy mindfulness, y otras novedosas, como, por ejemplo, el Coaching, las Constelaciones Familiares, la Inteligencia Emocional y Social, o la Programación Neurolingüística.

Todas estas herramientas, unidas a las ya existentes como técnicas para aplicar a la resolución de conflictos en las sesiones de mediación, facilitarán favorablemente nuestra labor como mediadores, y contribuirán a hacer de la Mediación un buen método de ADR, de manera que la población general lo reconozca como beneficioso para la gestión de sus conflictos, así como a la figura del Mediador como profesionales cualificados y responsables, personas confiables y competentes en las que delegar la gestión de los asuntos que puedan estar dificultando o impidiendo el bienestar, la prosperidad y la felicidad en sus vidas.

María Jesús Soutullo Crespo. 2017.
mediacion@arteconciencia.eu